Psiquiatra Dr. Alberto Covarrubias

Hub de adicciones y alimentación

Adicciones, alimentación y conductas en adultos

Elige según el patrón que hoy produce riesgo o pérdida de control: alcohol u otras sustancias, atracones, purgas, alimentación nocturna o preocupación intensa por el peso y la imagen. La evaluación considera función, contexto, salud física y nivel de cuidado; no culpa ni fuerza de voluntad.

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¿Qué necesitas revisar primero?

Evaluación clínica

Describir el patrón sin moralizarlo

La evaluación busca qué ocurre, para qué sirve la conducta, qué consecuencias tiene y qué tan peligroso sería cambiarla sin apoyo. La honestidad mejora cuando se evita la confrontación y el estigma.

Consumo y pérdida de control

Se registran sustancia, cantidad aproximada, frecuencia, vía, contexto, craving, tolerancia, abstinencia, tiempo invertido, intentos de reducir y consecuencias físicas, emocionales, legales, laborales o relacionales. También importa conducir, cuidar a otros o mezclar depresores.

Atracones, purgas y restricción

Se pregunta por sensación de pérdida de control, velocidad, hambre previa, secreto, culpa, restricción y conductas compensatorias como vómitos, laxantes, ayuno o ejercicio. El tamaño corporal no permite estimar la gravedad ni descartar un trastorno alimentario.

Función y contexto

Consumo y alimentación pueden regular ansiedad, trauma, dolor, insomnio, soledad, impulsividad o sobrecarga. Se revisan disponibilidad, horarios, presión social, estigma, inseguridad alimentaria y qué ocurre justo antes y después de cada episodio.

Salud física y grupos de mayor vulnerabilidad

Se consideran embarazo, edad, enfermedad hepática, pancreática, cardíaca o metabólica, epilepsia, desnutrición, medicamentos y tratamientos previos. Ante dependencia, purgas o policonsumo se define si el manejo ambulatorio ofrece suficiente supervisión.

Riesgo actual antes que diagnóstico

Primero se confirma si la persona despierta y respira con normalidad, puede hidratarse, está orientada y logra mantenerse a salvo. También se pregunta por convulsiones, caídas, dolor torácico, psicosis, intención suicida, conducción, violencia, personas dependientes a su cuidado y acceso a más sustancias o medios letales.

Cronología, mezclas y datos aproximados

Importan última ingesta o consumo, secuencia de sustancias, medicamentos y comidas, dosis aproximada, vía y cambios recientes de proveedor o potencia. No se exige una precisión imposible: envases, fotos o el relato de un acompañante pueden ayudar, sin retrasar una urgencia si el contenido es desconocido.

Diagnóstico diferencial

Diferenciales que cambian el nivel de cuidado

El diagnóstico no depende de una sola cantidad ni del peso. Importan pérdida de control, dependencia, compensación, deterioro, comorbilidad y riesgo médico.

Uso de riesgo, dependencia y abstinencia

El consumo de riesgo puede causar daño sin dependencia. La dependencia agrega adaptación, dificultad para controlar, prioridad del consumo y posible abstinencia. Ante alcohol o sedantes, una reducción brusca puede provocar convulsiones o delirium y necesita planificación clínica.

Atracones versus bulimia

Ambos incluyen episodios con pérdida de control. En bulimia existen conductas compensatorias recurrentes; en trastorno por atracones no. La alimentación nocturna se distingue por horario y patrón circadiano, aunque puede coexistir con cualquiera de ellos.

Obesidad, imagen y trastorno alimentario

Obesidad es una condición de salud compleja, no una evidencia de atracones ni una explicación de toda dificultad alimentaria. Bulimia, restricción o dismorfia pueden presentarse en cualquier peso; metabolismo, sueño, medicamentos y estigma requieren evaluación propia.

Síntomas inducidos o trastorno primario

Intoxicación o abstinencia pueden producir ansiedad, depresión, insomnio, manía aparente o psicosis. La cronología respecto del consumo ayuda a distinguirlos, sin retrasar tratamiento de riesgo suicida, psicosis persistente u otra comorbilidad grave.

Policonsumo y composición incierta

La apariencia o el nombre de una sustancia no confirman su composición. Se revisan alcohol, medicamentos prescritos o prestados, cannabis, estimulantes, opioides y otros depresores en la misma ventana temporal, porque sus efectos pueden superponerse y una mezcla puede elevar mucho el riesgo respiratorio, cardíaco o psiquiátrico.

Restricción, anorexia o evitación alimentaria

Pérdida rápida de peso, reglas rígidas, miedo intenso a subir de peso, ejercicio compulsivo, ingesta insuficiente o evitación por textura, miedo a atragantarse o poco interés en comer abren otros diagnósticos. Ninguno requiere estar bajo un umbral fijo de peso para merecer evaluación y monitoreo médico.

Tratamiento y seguridad

Objetivos compartidos, reducción de daños y seguimiento

El plan se adapta a sustancia o conducta, gravedad, riesgos, preferencias, red y tratamientos previos. La reducción de daños mantiene abierta la atención incluso cuando la abstinencia todavía no es una meta aceptada.

Alcohol y otras sustancias

Entrevista motivacional, prevención de recaídas, intervenciones conductuales, apoyo de red y tratamientos farmacológicos específicos pueden combinarse según el caso. Una retirada asistida se planifica con personal competente; no se improvisa con medicamentos prestados ni se deja sin seguimiento.

Atracones y bulimia

El tratamiento integra psicoterapia focalizada en el trastorno alimentario, regularización de la alimentación, revisión de restricción y compensación, monitoreo médico y apoyo nutricional. En bulimia o purgas frecuentes se vigilan hidratación, electrolitos y complicaciones cardíacas o digestivas.

Plan de recaídas sin castigo

Se identifican señales tempranas, disparadores, acceso, rutas alternativas, personas de apoyo y pasos posteriores a un desliz. Una recaída aporta información para ajustar el plan; no borra avances ni justifica abandonar el tratamiento. También se acuerdan medidas para conducción, cuidado de niños y almacenamiento seguro.

Ayuda y urgencia en Chile

SENDA 1412 ofrece orientación gratuita y confidencial sobre alcohol y otras drogas las 24 horas; su chat funciona diariamente de 08:00 a 20:00. Inconsciencia, respiración lenta, convulsiones, dolor torácico, intento suicida o compromiso médico por purgas requieren SAMU 131 o urgencia presencial.

Reducción de daños mientras se construye el cambio

Se prioriza no conducir ni cuidar a otras personas bajo efectos, evitar mezclas de depresores, no compartir medicamentos y acordar a quién llamar ante deterioro. Estas medidas no vuelven seguro el consumo ni reemplazan el tratamiento; sostienen la seguridad y el vínculo cuando una meta de abstinencia todavía no es posible.

Peso, nutrición y tratamientos metabólicos

Un plan para el peso se coordina con salud metabólica, sueño, movilidad, medicamentos, acceso a alimentos y posible trastorno alimentario. Si se usan fármacos que reducen el apetito, se vigilan ingesta suficiente, restricción, atracones, purgas, ánimo y tolerancia; el tratamiento del peso no sustituye la intervención específica sobre bulimia o atracones.

Telemedicina y coordinación

Qué puede resolverse online y qué necesita presencia física

La modalidad se decide por estabilidad, necesidad de examen físico, riesgo de abstinencia o intoxicación, complicaciones alimentarias y posibilidad real de activar ayuda local.

Evaluación online cuando existe estabilidad

Por videollamada se puede reconstruir la línea de tiempo, explorar pérdida de control, consecuencias, motivación, comorbilidades y red, revisar tratamientos previos y acordar seguimiento. La persona debe poder participar con suficiente lucidez, privacidad y capacidad de pedir ayuda si la situación cambia.

Cuándo coordinar evaluación presencial

Abstinencia posible, purgas frecuentes, pérdida rápida de peso, síncopes, palpitaciones, embarazo, enfermedad médica relevante o dudas sobre intoxicación pueden requerir signos vitales, examen físico, electrocardiograma, laboratorio o una observación que la pantalla no entrega. La derivación no implica abandonar el seguimiento psiquiátrico.

Privacidad, consentimiento y acompañantes

Se confirma que la persona pueda hablar sin coerción y se acuerda qué información puede compartir un familiar o acompañante. Si hay compromiso de conciencia, peligro inmediato o incapacidad para cuidarse, la prioridad es activar ayuda presencial; no se mantiene una entrevista privada como si fuera una consulta rutinaria.

Tres recursos distintos en Chile

SAMU 131 corresponde a una urgencia médica vital. CITUC (+56 2 2635 3800, 24/7) orienta ante una intoxicación o exposición sospechada, pero no reemplaza la ambulancia si hay compromiso de conciencia, respiración o convulsiones. SENDA 1412 ofrece orientación y acceso a ayuda por alcohol y otras drogas; no es un servicio de rescate.

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Cómo usar este mapa
  • Si hay abstinencia, intoxicación o purgas: Convulsiones, confusión, alucinaciones, respiración lenta, desmayo, dolor torácico, deshidratación o vómitos con sangre requieren evaluación médica…
  • Si hay recaídas: Registra qué ocurrió antes, sustancia o conducta, cantidad aproximada, acceso, emociones, sueño, personas presentes, consecuencias y qué ayudó a…
  • Si domina la vergüenza: Un enfoque no punitivo facilita hablar de cantidades, purgas, pérdidas de control y riesgos. Depresión, trauma, ansiedad, TDAH, dolor y aislamiento…

Preguntas frecuentes

¿Cuándo el alcohol o las sustancias requieren urgencia?

Ante conciencia alterada, respiración lenta o irregular, labios azulados, convulsiones, dolor torácico, temperatura elevada, agitación extrema, psicosis, intento suicida o una mezcla peligrosa. En alcohol o sedantes, temblor intenso, confusión, alucinaciones o convulsiones durante la reducción pueden indicar abstinencia complicada.

¿Es seguro dejar el alcohol de golpe?

No siempre. Si existe dependencia, consumo diario elevado o antecedentes de convulsiones, delirium o abstinencia intensa, suspender bruscamente puede ser peligroso. Conviene evaluar la necesidad de una retirada asistida y el lugar más seguro para realizarla.

¿Los atracones y la bulimia son solo voluntad?

No. Combinan mecanismos biológicos, psicológicos y sociales, y pueden aparecer en cualquier tamaño corporal. Restricción, vergüenza, ansiedad, depresión, trauma, impulsividad y alteraciones del sueño pueden mantener el ciclo; las purgas agregan riesgos de deshidratación y alteraciones electrolíticas.

¿Por qué revisar ánimo, TDAH, sueño o trauma?

Porque consumo, atracones o comida nocturna pueden funcionar como intentos de regular hiperalerta, recuerdos traumáticos, ánimo bajo, dolor, cansancio o desorganización. Tratar esas condiciones ayuda, pero no reemplaza intervenir directamente sobre la conducta y sus riesgos.

¿Reducción de daños significa renunciar a la abstinencia?

No. Es una estrategia clínica para disminuir riesgos inmediatos y mantener el vínculo terapéutico, incluso si la persona todavía no puede o no quiere dejar por completo. La meta puede revisarse con el tiempo; ante dependencia grave, embarazo o comorbilidad física o psiquiátrica importante puede recomendarse abstinencia con apoyo especializado.

¿Por qué es especialmente peligroso mezclar alcohol con sedantes u opioides?

Porque alcohol, benzodiazepinas, opioides y otros depresores pueden sumar sus efectos sobre conciencia, coordinación y respiración. Si alguien no despierta bien o respira lento o irregular, no se le debe dejar solo ni hacerle caminar: se activa SAMU 131 y, ante sospecha de intoxicación, puede llamarse además a CITUC al +56 2 2635 3800.

¿Cómo se distingue un atracón de simplemente comer más de lo habitual?

La clave no es solo la cantidad. Se exploran la pérdida de control, la rapidez, el contexto, la posibilidad de detenerse, el malestar posterior y la repetición del patrón. Una comida abundante elegida y flexible no equivale por sí sola a un atracón clínico.

¿Puede haber bulimia o restricción importante con un peso normal o alto?

Sí. El peso y el IMC aislados no descartan un trastorno alimentario ni permiten graduar su riesgo. Purgas, pérdida rápida de peso, síncopes, palpitaciones, deshidratación, deterioro funcional y riesgo suicida necesitan valoración propia cualquiera sea el tamaño corporal.

¿Cuándo las purgas requieren evaluación médica urgente?

Si hay desmayo, confusión, debilidad marcada, palpitaciones persistentes, dolor torácico o abdominal intenso, incapacidad para retener líquidos, muy poca orina, sangre en el vómito o deterioro rápido. Las alteraciones de hidratación y electrolitos pueden afectar el ritmo cardíaco sin ser visibles desde fuera.

¿Un fármaco para bajar de peso trata también los atracones o la bulimia?

No debe asumirse. Un tratamiento metabólico puede tener otra indicación, pero no reemplaza la evaluación ni el tratamiento focalizado del trastorno alimentario. Antes y durante intervenciones de peso conviene revisar restricción, atracones, purgas, ingesta suficiente, ánimo y efectos adversos para no reforzar un ciclo peligroso.

¿Una consulta online basta para evaluar estas conductas?

Puede servir para ordenar el patrón, valorar motivación, riesgo y comorbilidades, y coordinar tratamiento cuando la persona está estable. No sustituye signos vitales, examen físico, electrocardiograma, laboratorio, manejo de intoxicación o abstinencia ni una urgencia presencial cuando existen señales médicas.

Fotografía profesional del Dr. Alberto CovarrubiasDr. Alberto Covarrubias GonzálezPsiquiatra de adultos · Registro profesional 93151Ver autoría y fuentes